Estudio Bíblico: ¿Qué dijo Jesús sobre el divorcio?

Explora este estudio bíblico sobre el divorcio en la comunidad cristiana protestante. Descubre lo que dice la Biblia, las enseñanzas de Jesús y 1 Corintios sobre la separación y el matrimonio con un divorciado. ¿Qué dijo Jesús sobre el divorcio?

SALUD MENTAL

Kerly Johana Lastre

3/19/202613 min read

shallow focus of a woman's sad eyes
shallow focus of a woman's sad eyes

Para los cristianos protestantes occidentales, el matrimonio no es un simple contrato humano o social por conveniencia, sino una institución divina, un pacto sagrado diseñado para ser una unión monógama, inquebrantable y permanente hasta la muerte.

Desde el principio, Dios instituyó el matrimonio para que fuera una unión íntima, donde un hombre y una mujer se unen para ser "una sola carne", compartiendo sus mentes, voluntades, emociones y espíritus .

¿Perdona Dios el divorcio?

El matrimonio fue diseñado para ser un refugio de compañerismo.

bride and groom standing on rooftop
bride and groom standing on rooftop

Al convertirse en "una sola carne", el hombre y la mujer se fusionan física y espiritualmente en una unidad indivisible. Por tanto, la conclusión teológica de Jesús es contundente:

"Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre" (Mateo 19:6).

Sin embargo, debido a la caída y a la "dureza de corazón" del ser humano (Mateo 19:8), esta unión a menudo se fractura .

Actualmente, en Colombia se registran aproximadamente 99 divorcios diarios y se estima que 4 de cada 10 matrimonios terminan en divorcio, consolidando un aumento superior al 40% en la última década (Registraduría de Colombia, 2024)

Hay muchas razones por las que se están divorciando las parejas y no es el tema, pero valdría la pena ponerle una lupa a este asunto en otro estudio bíblico porque sospecho que estaría relacionado con un tema de género.

¿Dónde dice en la Biblia que Dios aborrece / odia el divorcio?

Algo que es importante aclarar es que Dios aborrece el divorcio, pero también aborrece el hecho de que un hombre traicione sus acuerdos del pacto con su esposa mediante el abandono de sus votos y su amor (Malaquías 2:14-16) .

Cuando un esposo se desconecta emocionalmente de manera total, está fallando en el mandato divino de amar y sustentar a su esposa como Cristo ama a la iglesia (Efesios 5:25-29) .

Dios entiende profundamente el dolor del rechazo y la desolación.

Cuando el dolor es insoportable, es natural desear romper el vínculo a través del divorcio para encontrar alivio y libertad, pero este tema del divorcio es en definitiva uno de los temas más dolorosos y malinterpretados dentro y fuera de la iglesia.

Así que acerquémonos a este tema dejando de lado nuestras preferencias, nuestra cultura moderna para revisar el texto bíblico a profundidad y comprender el corazón de Dios.

1. Acercándonos al contexto histórico y cultural de la época de Jesús.
silhouette of large cross under orange sky
silhouette of large cross under orange sky

Para entender la enseñanza bíblica, primero debemos viajar al primer siglo y situarnos en el contexto histórico de Jesús.

En los días de Cristo, el divorcio era uno de los temas más controvertidos y de acalorados debates entre los rabinos, porque existían dos escuelas de pensamiento principales:

1. La escuela de Samai, que era estricta y permitía el divorcio solo por inmoralidad sexual.

2. La escuela de Hilel, que era sumamente liberal y permitía a un hombre divorciarse de su esposa por casi cualquier motivo trivial, como quemar la comida o encontrar a una mujer más atractiva .

En este sentido, una de las ocasiones que nos muestra el texto bíblico en que los fariseos se acercaron a Jesús para tenderle una trampa astuta, preguntándole si era lícito divorciarse "por cualquier razón", buscando que Él se enemistara con alguno de los dos grupos rabínicos.

Pero Jesús, como un Maestro sabio, no se rebajó al debate rabínico de su época, sino que llevó la mirada de sus oyentes de regreso al Edén.

Al convertirse en "una sola carne", el hombre y la mujer se fusionan física y espiritualmente en una unidad indivisible . Por tanto, la conclusión teológica de Jesús es contundente:

"Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre" (Mateo 19:6) .

Los fariseos, creyendo tener la ventaja, contraatacaron:

Mateo 19: 7-8

Le preguntaron: Entonces, ¿por qué Moisés mandó darle a la esposa un certificado de divorcio y despedirla?

Él les respondió: «Moisés les permitió hacerlo porque ustedes tienen muy duro el corazón, pero al principio no fue así».

Jesús corrigió su mala exégesis aclarando que Moisés nunca mandó el divorcio, sino que lo permitió como una concesión debido a la "dureza de corazón" del ser humano.

Dios aborrece el divorcio (Malaquías 2:16) porque es un acto de violencia que quebranta el pacto y traiciona a la pareja de la juventud.

El permiso mosaico del divorcio fue, en realidad, un acto de misericordia divina para proteger al cónyuge inocente en una sociedad pecaminosa, proveyendo una alternativa compasiva a la pena de muerte por apedreamiento que exigía la ley para el adulterio .

En este sentido, a pesar de que el ideal de Dios es que el matrimonio durase para siempre y que El mismo ha señalado que aborrece el divorcio porque es un acto violento y porque es una traición al compañero de la juventud, es una realidad que vivimos en un mundo caído.

2. ¿Qué dijo Jesús sobre el divorcio?
girl reading book
girl reading book

La Biblia es tan realista que entiende que vivimos en un mundo roto; por eso presenta excepciones donde el divorcio es permitido… pero nunca lo presenta como la primera opción ni como un mandato.

¿Cuándo es permitido el divorcio según la Biblia?

Hay dos casos claros:

La excepción de Jesús (infidelidad)
Jesús estableció que la solicitud del divorcio es lícita o válida "por causa de adulterio". Cuando hay adulterio persistente y sin arrepentimiento por parte del cónyuge, el pacto ya está roto desde adentro.

👉 No es que el divorcio destruya el matrimonio… es que el pecado ya lo destruyó antes.
El divorcio, en este caso, solo reconoce legalmente una ruptura que ya ocurrió.

El privilegio paulino (abandono del no creyente)
Pablo añade algo importante en 1 Corintios 7:15: “si el cónyuge no creyente decide irse por causa de la fe, el creyente no está obligado a retener esa relación”. El pacto muere o se disuelve legalmente cuando un cónyuge no cristiano decide abandonar definitivamente al creyente, liberándol
o del matrimonio para que viva en paz .

3. ¿Puedo volverme a casar si me he divorciado?
person's hand holding book page
person's hand holding book page

En estos dos casos, infidelidad o abandono del no creyente, el cónyuge creyente queda en libertad para volver a casarse, pero con una condición clave: que sea “en el Señor”.

Negarle esta posibilidad sería injusto. Sería condenar a alguien a una vida de soledad por un pecado que no cometió, y eso no refleja el carácter misericordioso de Dios.

Pero también hay un límite claro:

👉 Si el divorcio ocurre por razones que no tienen base bíblica, volver a casarse sí es considerado adulterio (Mateo 5:32).

4. ¿Por qué Pablo dice que la esposa no se separe de su marido? 1 Corintios 7: 10-16
person holding Holy Bible
person holding Holy Bible

Y a los casados mando, no yo, sino el Señor: Que la esposa no se separe de su marido;

y si se separa, que se quede sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su esposa.

Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene esposa no creyente, y ella consiente en habitar con él, no la despida.

Y la mujer que tiene marido no creyente, y él consiente en habitar con ella, no lo deje.

Porque el marido no creyente es santificado en la esposa, y la esposa no creyente en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos; mas ahora son santos.

Pero si el no creyente se separa, sepárese. En tales casos el hermano o la hermana no están sujetos a servidumbre; antes a paz nos llamó Dios.

Porque ¿de dónde sabes, oh esposa, si harás salvo a tu marido? ¿O de dónde sabes, oh marido, si quizá harás salva a tu esposa?

Al leer estos versículos, algunas mujeres pueden sentir que su deseo de salir del matrimonio está siendo limitado o incluso invalidado. Pero Pablo no está ignorando el dolor ni promoviendo relaciones destructivas. Lo que está haciendo es proteger algo más grande: la estabilidad del pacto matrimonial y el orden dentro de la comunidad.

En el contexto de Corinto, donde todo era inestable, impulsivo y desordenado, muchas decisiones se estaban tomando desde la emoción, el orgullo o una idea equivocada de “espiritualidad”.

Por eso Pablo pone un límite claro: no tomar decisiones de ruptura basadas solo en impulsos, confusión o falsas ideas espirituales.

No es un llamado a aguantar cualquier cosa, es un llamado a no romper el pacto por causa de la fe.

5. Revisando el Contexto Histórico de Corintios
Holy Bible under pink tulips
Holy Bible under pink tulips

Corinto no era cualquier ciudad. Estaba en un punto estratégico: un istmo (una franja de tierra que conecta dos regiones), lo que le permitía controlar el comercio a través de sus dos puertos. Era un centro económico poderoso del mundo grecorromano.

Tras ser destruida en el 146 a. C., fue reconstruida por Julio César y llegó a ser una ciudad grande y rica, con unos 500,000 habitantes. Estaba llena de comerciantes, artesanos y personas enfocadas en el éxito.

Pero también era moralmente decadente. En el Acrocorinto estaba el templo de Afrodita, asociado a prácticas sexuales rituales, y su fama era tal que “corintianizar” significaba vivir en desenfreno. En pocas palabras, era una ciudad próspera… pero marcada por el exceso.

6. La situación de la iglesia cuando se escribe la carta
open book
open book

Pablo había fundado la iglesia en Corinto; la mayoría de los creyentes eran gentiles, de distintos niveles sociales: había esclavos, libres, trabajadores y todos venían cargando una historia fuerte: una cultura marcada por desorden moral y confusión.

No era una iglesia “perfecta” ni formada por élites. Al contrario, muchos venían de contextos bastante difíciles y eso empezó a reflejarse en la forma en que vivían su fe.

Entre los años 53 y 56 d. C., mientras Pablo estaba en Éfeso, la iglesia entró en una crisis seria: había divisiones, actitudes carnales y mucha confusión en lo que creían y practicaban.

Esto llevó a Pablo a escribirles lo que hoy conocemos como la Primera carta a los Corintios (aunque realmente no fue la primera que les escribió).

¿La razón? Dos cosas clave:

Recibió un informe preocupante de la familia de Cloé sobre conflictos internos.

Y además, la misma iglesia le escribió pidiéndole orientación sobre varios temas difíciles.

Porque si bien era una iglesia con alto potencial, era completamente desordenada.

Lo que Estaba Ocurriendo Específicamente en la Iglesia:

Divisiones y necesidad de destacar, incluyendo competencia espiritual: unos decían “yo soy de Pablo”, otros de Apolos, de Pedro… incluso “yo soy de Cristo” pero desde el orgullo. Estaban obsesionados con quién sabía más o quién tenía más “nivel”, y terminaron despreciando lo más importante: la cruz.

Inmoralidad sexual normalizada:
Llegaron a permitir algo gravísimo: un hombre viviendo con la esposa de su padre. Y lo peor no fue solo el acto, sino la actitud… no había vergüenza, había arrogancia.
Además, algunos seguían yendo con prostitutas justificándose con ideas como “el cuerpo no importa” o “todo me es permitido”.

Pleitos entre ellos:
En lugar de resolver las cosas con madurez, se estaban demandando entre creyentes en tribunales paganos. Se les olvidó completamente el amor y el testimonio que estaban dando.

Confusión con la libertad cristiana:
Había discusiones fuertes por temas como comer carne sacrificada a ídolos o participar en ciertos espacios paganos. Los que se creían “más maduros” usaban su libertad sin pensar en otros y, en vez de edificar, estaban afectando la fe de los más débiles.

Desigualdad en la Cena del Señor:
Lo que debía ser un momento de unidad se volvió un reflejo de desigualdad. Los ricos comían y bebían en exceso, mientras los pobres y esclavos quedaban aparte, incluso pasando hambre. La iglesia estaba reproduciendo las mismas divisiones sociales de afuera.

Desorden con los dones espirituales:
Había una emoción espiritual mal dirigida. Le daban más valor a lo llamativo (como hablar en lenguas) que al amor. Los encuentros eran caóticos, sin orden, sin edificación… mucha expresión, pero poca transformación real.

Negación de la resurrección:
Algunos empezaron a negar la resurrección corporal, influenciados por ideas griegas que despreciaban lo físico. Y esto no era un tema menor: estaban tocando la base misma de la fe cristiana.

7. El tema del matrimonio en medio del desorden
a man sitting at a table talking to a woman
a man sitting at a table talking to a woman

En medio de todo este caos, surgió otra idea: algunos creyentes pensaban que, por ser “nuevas criaturas en Cristo”, debían alejarse de sus familiares o incluso separarse de sus cónyuges no creyentes para vivir una vida más “espiritual”.

Pero aquí Pablo pone orden.

Entiende que si los creyentes empiezan a separarse solo por su fe o por buscar una vida más cómoda espiritualmente, eso iba a generar más caos dentro de la iglesia… y un pésimo testimonio hacia afuera. Por eso establece algo muy claro:

El creyente no es quien debe tomar la iniciativa de separarse.

La enseñanza es directa: Si el cónyuge no creyente decide irse, se le permite. Dios nos llamó a vivir en paz (1 Corintios 7:15).

Pero si el no creyente quiere quedarse, el creyente no tiene base para romper el matrimonio solo por su fe.

Es decir, que seguir a Cristo no es una excusa para abandonar relaciones, sino una oportunidad para transformarlas desde adentro.

En los primeros años de la Iglesia, se volvió común algo preocupante: hombres que, sintiendo el peso de su familia, decidían abandonarla para irse a un monasterio, creyendo que así servirían mejor a Dios.

Pero eso va en contra de lo que Pablo enseña:
👉 “Que cada uno permanezca en la condición en la que fue llamado” (1 Corintios 7:20).

Pablo no está promoviendo conformismo, está enseñando algo más profundo: no necesitas cambiar tu entorno para vivir una vida espiritual real.

8. ¿Qué significa el abandono?
man standing outside looking forward
man standing outside looking forward

Cuando el cónyuge no creyente decide irse, el creyente queda libre del vínculo matrimonial.

Forzar a alguien que no quiere quedarse solo genera conflicto, desgaste y puede afectar incluso la fe del creyente.

Esto también aplica cuando el no creyente abandona en la práctica (se va, desaparece o rompe la relación), aunque no formalice el divorcio por irresponsabilidad o para evitar obligaciones. Además, hay algo importante:
si el divorcio ocurre por esta causa (o por infidelidad), el cónyuge fiel queda libre, sin culpa, y puede volver a casarse.

Negarle esa posibilidad sería profundamente injusto.

Importante destacar

El divorcio no es un mandato ni una obligación. Es una concesión misericordiosa de Dios ante una ruptura real. Si el cónyuge que falló se arrepiente de verdad, la Biblia apunta siempre a algo más alto:
👉 el perdón, la gracia y la reconciliación.

Restaurar la relación sigue siendo el ideal, cuando hay un cambio genuino.

9. El abandono en la pareja (desde la psicología)
Two people hide behind hats in black turtlenecks.
Two people hide behind hats in black turtlenecks.

El abandono no siempre se ve como alguien haciendo maletas y yéndose.
También puede ocurrir dentro de la misma casa… y ser igual de destructivo.

En terapia de pareja, el abandono se entiende como una desconexión, no solo física. Y se puede ver en varias formas:

1. Abandono físico: es el mas evidente, la persona se va, se separa o se divorcia.

2. Abandono emocional
Es una forma dolorosa pero silenciosa y tan destructiva como el abandono fisico. La pareja sigue “funcionando” por fuera, pero por dentro ya no hay conexión. Conviven… pero están completamente solos emocionalmente.

3. Actitud evasiva
Ocurre en medio del conflicto. EL conyuge evita, se calla, se va, se desconecta.
No enfrenta, no responde… y deja al otro solo en el momento en que más necesita resolución.

4. Abandono del pacto (responsabilidades)
Cuando uno de los dos deja de cumplir su rol: como pareja, como padre/madre o como compañero.

Desde la psicología, es clave ayudar a entender que el abandono emocional y la evasión constante son tan reales y desgastantes como el abandono físico.

Ponerles nombre a estas dinámicas cambia todo.
Le permite a la persona salir de la confusión (esa sensación de “algo está mal pero no sé qué”) y entender que su dolor tiene sentido.

No es exageración.
Es una respuesta válida frente a una relación donde, aunque hay compañía, se vive en profunda soledad.

10. La paz comienza desde adentro
woman in white and red shirt
woman in white and red shirt

Si una persona decide divorciarse por causas bíblicas, abandono o adulterio, está en su derecho. Pero también es importante decir que no es una obligación ni un mandato de Dios.

Mi llamado como líder cristiana y psicóloga es que siempre tengamos en consideración la ética de Jesús, la paz y el amor por encima de las normas culturales.

Dios restaura, sí. Pero eso no puede usarse como excusa para obligar a alguien a quedarse en una relación que le está rompiendo su vida, en especial cuando existan evidencias de abandono, infidelidad y/o violencia. Y esto lo digo no solo como psicóloga, sino como líder espiritual:

A ti, mujer que te has sentido atrapada en abuso físico o emocional…
Eres libre de hacerte a un lado.
No fuiste creada para vivir en angustia, miedo o incertidumbre.

Tu valor no depende del amor de tu esposo.
Tu necesidad más profunda de amor y seguridad tiene una fuente: Dios.

Solo en Dios halla tranquilidad mi alma;

solo en él he puesto mi esperanza.

Solo Dios es mi salvación y mi roca;

porque él es mi refugio, no resbalaré.

Solo Dios es mi salvación y mi gloria;

¡Dios es mi roca fuerte y mi refugio!

Pueblos todos, ¡confíen siempre en Dios!

¡Vacíen delante de él su corazón!

¡Dios es nuestro refugio!

Salmos 62: 5-8

Aunque tu contexto sea difícil, tu interior puede ser renovado cada día.
Esa es la libertad que Cristo te da: una libertad que no depende de las circunstancias.

Y algo más: Dios no te ha abandonado.
Aun en el silencio de tu hogar, Él está contigo.

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo” (Isaías 43:2)

El matrimonio fue diseñado para reflejar el amor de Cristo: un amor fiel, sacrificial y restaurador.

Y si tu eres de las que vienes cargando con la vergüenza de un divorcio… escucha esto:
la Cruz también cubrió eso.

“Si alguno está en Cristo, nueva criatura es” (2 Corintios 5:17)

Puedes empezar de nuevo, desde la gracia… y vivir honrando a Dios desde donde estás hoy.
Dios no te llama a vivir atada… te llama a vivir en paz.