Maternar y criar con Depresión (y no, no hablo solo de depresión posparto)
¿Te cansa mucho fingir que estás bien cuando por dentro tu mundo se cae a pedazos? ¿Te preocupa que tu tristeza dañe a tus hijos/hijas? Descubre cómo criar con depresión sin culpa, con herramientas psicológicas y de crianza respetuosa. No estás sola.
PSICOLOGÍA Y CRIANZASALUD MENTAL
Hay una pregunta que te viene a la mente una y otra vez:
"¿Estoy arruinando la vida de mi hijo o hija por estar deprimida?"
"¿Estaré traumándoles por no tener la energía para jugar y cuidarles como se merecen?
Si has llegado hasta aquí Googleando sobre qué consecuencias podría traerle una mamá depresiva a su hijo o hija en el futuro, tranquila. Respira. Has llegado al lugar donde te brindaré ideas potentes para cuidarte y cuidar a tus peques.
Sé que te da terror el solo pensar que tu hijo repita tu historia o herede tus trastornos mentales.
También sé que has sentido miedo con solo imaginar que el único recuerdo que tu hijo o hija tenga de su infancia sea "mamá siempre estaba llorando".
O tal vez has pensado que no es suficiente con quererle, sino que debes exigirte cada día más para ser la madre que juega animadamente, pero no tienes energía suficiente para ello.
He orado a Dios para que llegaras a este lugar y recordarte que:
No eres un monstruo. Eres una madre lidiando con un trastorno.
La sociedad nos vende la imagen de la madre todopoderosa, siempre sonriente y dispuesta a jugar. Pero, ¿qué pasa cuando levantarte de la cama se siente como escalar una montaña?
En este artículo, vas a descubrir:
Lo que realmente afecta a hijos e hijas cuando una madre tiene depresión (y lo que NO).
¿Por qué tu diagnóstico no define tu capacidad de amar?
Cómo proteger a los hijos o hijas del impacto emocional (sin tener que fingir ser perfecta).
Qué decir (y qué no decir) a tus hijos sobre tu depresión.
Guiones exactos para hablar con ellos según la edad.
Cómo proteger el vínculo sin exigirte una maternidad imposible.
No te prometo felicidad inmediata.
Te prometo menos culpa, más claridad y más paz mental.
El miedo que casi ninguna madre se atreve a decir en voz alta
"Tengo miedo de pasarle esta enfermedad a mis hijos"
“He leído que una madre deprimida puede ser tan dañina como un trauma en la infancia. ¿Es verdad?”
Si este pensamiento te acompaña, no estás sola. Es normal sentir pánico. Tu mente te pide que protejas a tus crías, incluso de ti misma. Sientes culpa porque crees que les estás fallando.
Pero no es así.
La ciencia no dice que la depresión de una madre condene a sus hijos.
Lo que realmente puede afectarles es vivir la tristeza de su madre en soledad, sin entender lo que pasa. Mientras tú finges que todo está bien, tu hijo o hija puede crecer culpándose de lo que te ocurre.
Así que no es la depresión.
Es el silencio y la falta de explicación.
Este es el recordatorio de que tus hijos no necesitan una animadora infantil las 24 horas.
Necesitan una madre que, incluso en sus días oscuros, pueda decir:
"Te amo, y sé que me has visto triste, pero todo tiene una explicación y esto que me pasa no es tu culpa".
¿Criar con depresión?
Criar con depresión no siempre se ve como llanto constante.
A veces se ve así:
Despertar ya cansada.
Sentirte irritada por cosas pequeñas.
Desear desaparecer, aunque ames a tus hijos.
Cumplir lo básico y sentir que nunca es suficiente.
Tener culpa por no disfrutar la maternidad “como deberías”.
Uno de los síntomas de este trastorno es sentir apatía. No es que no quieras jugar; es que sientes los pies pesados y una falta de energía que no te deja mover.
También se siente irritabilidad constante. Es posible que el ruido normal de los niños te active demasiado y sientas demasiada rabia que luego se convierte en culpa.
Sabes que amas locamente a tu hijo o hija, pero hay algo que te impide sentir el amor maternal a tal punto que sientes una desconexión emocional.
Algunas madres experimentan pensamientos intrusivos como: "estarían mejor sin mí" o desear desaparecer en una montaña (o simplemente dormir y no despertar).
Si te identificas, tu prioridad ahora es cuidar tu energía.
Como psicóloga y psicoterapeuta experta en Crianza te propongo otras formas de conectar desde la cama o el sofá, usando juegos de palabras o cuentos, validando que tu cuerpo necesita descanso sin romper el vínculo.
¿Cómo le afecta a tus hijos ser criados por una madre depresiva?
Vamos a hablar claro para calmar tu ansiedad con información precisa.
En niños pequeños:
Pueden confundirse emocionalmente.
Les cuesta regular sus emociones si no hay modelos claros.
Pueden intentar “portarse bien” para que mamá no esté triste.
En niños mayores:
Puede aparecer la parentificación: el niño cuida emocionalmente a la madre.
Esto ocurre cuando, sin querer, el niño o la niña asume el rol de "psicoterapeuta" de mamá.
Asumen responsabilidades que no les corresponden. Empiezan a portarse "demasiado bien" para no molestar o intentan hacerte reír para que "mamá vuelva".
Aprenden a callar lo que sienten.
La buena noticia es que esto se puede evitar. Cuando una madre recibe tratamiento, psicoterapia y habla con honestidad, el impacto negativo disminuye drásticamente.
¿Cómo puedes protegerle?
Hablar de tu depresión con tu hijo/a no solo es necesario, hace parte importante del cuidado.
Si consideras que la única opción de proteger a tus hijos o hijas es curándote ya mismo, eso te estresará más y prolongará la recuperación. Lo que necesitas es conversarlo.
Los niños/as perciben todo.
El silencio los asusta más que la verdad. Conversándolo, no le afectará más, sino que le ayudará a ordenar su experiencia emocional. Y así evitarás que tu niño o niña piense que la desconexión emocional es por su culpa. Si no le explicas claramente, creerá que estás triste porque él o ella se porta mal.
Aquí es importante aclarar que debes evitar compensar días difíciles con regalos o permisividad excesiva. Eso solo será más confuso.
Es mejor ofrecer rutinas estructuradas, conversaciones cálidas y pequeños momentos de contención, caricias y contacto físico.


Crianza con menos esfuerzo y más vínculo
Si tienes depresión, tu cerebro busca ahorrar energía.
Por eso los consejos tipo “juega más”, “sé más positiva” no funcionan. Tu puedes conectar sin levantarte de la cama ni exigirte mas de lo que puedes hacer:
Lee cuentos con tu peque.
Juegos de palabras.
Masajes suaves.
Conversaciones cortas y presentes.
Eso también promueve el vínculo.
Guiones sencillos y claros para hablar con tu hijo o hija.
No tienes que improvisar. Aquí te dejo ideas para conversar con ellos, liberarles de la carga y mantener un vínculo saludable y estable.
Para peques de 0-5 años:
"Mi cielo, hoy me siento un poco mal, como cuando tú tienes gripa, pero en el alma. Me siento cansada y triste, pero no es por nada que tú hayas hecho. Te amo con mi vida, aunque necesite estar en cama. ¿Sabes que me puede ayudar a sanar más rápido? Un abracito tuyo. ¿Me das un abrazo?"
Otras opciones:
“Mamá está triste hoy, pero se está cuidando.”
“No es tu culpa. No hiciste nada mal.”
“Mis emociones son mi responsabilidad. Tú sigue jugando tranquilo (a) que ya yo me estoy ocupando de sanar”
Esto protege más que fingir que no pasa nada.
Para niños/niñas en la segunda infancia (6-12 años):
"Amorcito, te quiero contar algo. Seguramente has notado que últimamente paso más triste y agotada. Así como a veces el cuerpo se enferma, el alma también. Tengo una enfermedad conocida como Depresión. A veces me hace sentir sin energía o triste.
Quiero que sepas que esto no tiene nada que ver contigo y que yo ya me estoy encargando.
Tengo una médica maravillosa que me ha enviado algunos medicamentos para sanar el alma y una psicoterapeuta que me está apoyando en el proceso para evitar que esto se repita.
Tú solo tienes que preocuparte de jugar y hacer tus tareas. Si me ves triste, no tienes que animarme, solo tienes que saber que te quiero mucho y que esto también pasará."
Importante: Al decir "Ya me estoy encargando", le quitas esa culpabilidad a tu niño o niña.
PARA TI...
Sé que a veces puedes pensar que no vales nada, que no hay salida. Pero déjame decirte que la depresión es tratable.
Buscar ayuda no te hace débil; es un acto de amor por ti y por tu familia.
Los psicofármacos no son "drogas para locos", son recursos para equilibrar tu neurobiología.
También es importante que puedas contar con una red de apoyo. Si no tienes familia cerca, tu terapeuta es tu primer eslabón de apoyo.
¿Cómo te puedo ayudar?
En mis consultas, no te voy a pedir que seas la "madre perfecta". Trabajaremos para:
1. Validar tu dolor: Un espacio seguro donde puedes decir "odio esto" sin que nadie te juzgue.
2. Reparación: Aprender a pedir perdón y reconectar con tus hijos después de un episodio difícil.
3. Gestión Realista: Estrategias de crianza para días de baja energía.
Importante: Si sientes que estás en peligro o tienes pensamientos de hacerte daño, por favor llama a la línea 123 en Colombia o acude a urgencias.
Tus hijos te necesitan estable y en bienestar, no perfecta.
Mereces Disfrutar tu maternidad
Imagina que llega el día en que tu hijo te pregunta "¿Estás bien mamá?" y que puedas responder con honestidad, calma y no seguir fingiendo.
Eso es posible.
Tu diagnóstico no es tu destino. Eres mucho más que tu depresión. Eres la madre que tus hijos aman, y mereces sanar para disfrutar del privilegio de verlos crecer.
¿Sientes que estás criando en "modo supervivencia"?
No tienes que hacerlo sola.
¿Conversamos?
Si este artículo resonó contigo, te invito a agendar una Sesión de Valoración gratuita de 15 minutos.
Conversaremos en una sesión informativa y de valoración sin costo por Videollamada de Google Meet de unos 15 minutos
Trazaremos un plan para que recuperes tu calma y la conexión con tus hijos, respetando tus tiempos y tu energía.
(O si prefieres ir paso a paso, descarga mi guía gratuita sobre "Crianza que me cuida y cuida a mis hijos" para empezar hoy mismo).
¿Te has sentido culpable por no tener energía para jugar?
Te entiendo.
Sígueme en redes sociales, sigamos conversando y sanando.
Con Amor,
Ker
Psicóloga y Psicoterapeuta

