Los verdaderos desafíos de la crianza con peques TDAH

Descubre qué es el TDAH en la infancia, sus síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad, y cómo un diagnóstico temprano cambia el pronóstico.

CRIANZA CONSCIENTEPSICOLOGÍA Y CRIANZA

Kerly Johana Lastre

9/17/20253 min read

¿Qué es el TDAH en la infancia?

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo frecuente en la infancia. Se caracteriza por síntomas persistentes de inatención, hiperactividad e impulsividad que afectan la vida social, familiar y académica de los niños y niñas. Los síntomas deben aparecer antes de los 12 años y manifestarse en al menos dos ambientes (hogar, escuela, actividades sociales).

Síntomas del TDAH en niños y niñas
1. Inatención
  • Dificultad para mantener la atención.

  • Olvidos frecuentes y despistes.

  • Problemas de organización.

  • Pérdida de objetos y errores por descuido.

👉 La inatención no es falta de voluntad, sino una dificultad real en la persistencia y resistencia a distracciones.

2. Hiperactividad
  • Movimiento constante en contextos inapropiados.

  • Hablar en exceso.

  • Correr, trepar o levantarse continuamente.

  • Dificultad para permanecer quietos/as.

👉 Con la edad puede transformarse en una sensación interna de inquietud.

3. Impulsividad
  • Interrumpir a otros.

  • Dificultad para esperar turnos.

  • Actuar sin medir consecuencias.

  • Preferir recompensas inmediatas.

👉 La impulsividad impacta tanto el aprendizaje como las relaciones sociales.

Más allá de los síntomas principales

El TDAH también afecta funciones ejecutivas, regulación emocional y autoestima.

Además de estos síntomas nucleares, los niños con TDAH a menudo presentan otros síntomas y dificultades funcionales, que afectan diversas áreas de su vida:

  • Problemas en la autorregulación y funciones ejecutivas: El TDAH se entiende como un trastorno del desarrollo de la autorregulación y de las funciones ejecutivas, que son las capacidades cognitivas necesarias para controlar y autorregular la propia conducta. Estas funciones incluyen la inhibición de respuesta, la vigilancia, la memoria de trabajo y la planificación. Los niños con TDAH tienen un retraso en el desarrollo de estas capacidades ejecutivas, estimado en al menos un 30% en comparación con su edad cronológica. Esto se traduce en dificultades con el autocontrol, la autodisciplina y la fuerza de voluntad.

  • Conciencia de sí mismos (espejo de la mente): Poca conciencia de lo que hacen o de la impresión que causan, con tendencia a auto-evaluarse positivamente a pesar de los déficits.

  • Memoria de trabajo (ojo de la mente): Dificultad para retener imágenes o información para su utilización, afectando la percepción retrospectiva, la previsión, la conciencia y dominio del tiempo, y la capacidad de imitar comportamientos.

  • Internalización del habla (voz de la mente): Dificultad para seguir instrucciones verbales, comprender textos o asimilar información leída/escuchada.

  • Control del afecto y motivación (corazón de la mente): Inmadurez en la regulación emocional y la motivación.

  • Planificación y resolución de problemas (terreno de juego de la mente): Dificultad para concebir varias opciones para un objetivo o simular soluciones.

  • Desregulación emocional: A menudo presentan desequilibrios emocionales, como baja tolerancia a la frustración, irritabilidad, temperamento fuerte, tristeza, cambios de humor y labilidad emocional. La dificultad para regular las emociones es considerada una característica básica del TDAH infantil y un factor importante en el rechazo social.

  • Problemas de comportamiento: Con frecuencia, los niños con TDAH muestran conductas disruptivas, rabietas, insultos, gritos, desobediencia, agresividad y comportamiento oposicionista.

  • Dificultades de aprendizaje y fracaso escolar: Son más propensos a tener dificultades de aprendizaje y un mayor riesgo de fracaso escolar, lo que es uno de los principales motivos de consulta. Esto se debe a problemas de organización, planificación, priorización, atención y precipitación en la respuesta.

  • Problemas de relación social: Dificultades en la interacción con compañeros y amigos, rechazo por parte de iguales y problemas en las relaciones socio-familiares.

  • Baja autoestima y alteraciones emocionales: La constante frustración y los mensajes negativos pueden llevar a baja autoestima y alteraciones emocionales.

  • Otros problemas asociados: Mayor riesgo de accidentes y lesiones debido a la inatención e impulsividad, y una mayor propensión a padecer comorbilidades psicopatológicas como el trastorno negativista desafiante (la comorbilidad más común), trastornos de conducta, trastornos de ansiedad, depresión mayor y trastornos del aprendizaje.

Es importante destacar que el TDAH es un trastorno multifacético y heterogéneo, con una variación considerable en la intensidad y expresión de los síntomas, que pueden ser afectados por factores situacionales y motivacionales. La gravedad de los síntomas y la prontitud del diagnóstico influyen en la evolución y el pronóstico del niño

  • Acompañamiento y psicoeducación para familias

    Si tu hijo o hija muestra síntomas de TDAH, no estás sola ni solo. La comprensión y el acompañamiento profesional son fundamentales para transformar la culpa y la frustración en herramientas prácticas para la crianza.

    👉 Agenda tu espacio de acompañamiento y psicoeducación. Juntos podemos construir una crianza más consciente, amorosa y libre de juicios.

    📩 Contáctame en whatsapp