Lo que no debes decirle a un cristiano con ideas suicidas
Cada septiembre, el Mes de la Prevención del Suicidio nos recuerda una urgencia silenciosa: necesitamos hablar. Necesitamos escuchar. Necesitamos entender.
SALUD MENTALPSICOLOGÍA Y CRIANZA


Hace tiempo quería compartir esto. No recomiendo orar, leer la Biblia o mencionar a Dios a un CRISTIANO o CRISTIANA que ha mostrado señales o ideas de suicidio, ya que esto podría ser un error, y he visto estas recomendaciones en publicaciones de líderes cristianos.
No tengo la intención de desmeritar, sé que actúan con la mejor intención, pero te invito a leer esta publicación y considerar mi perspectiva como psicóloga y cristiana. Orar por alguien definitivamente es un acto de amor y profundamente sanador. Pero ... cuando una persona tiene una relación con Dios, con Jesús y ha experimentado la presencia del Espíritu Santo, comprende esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Buscar acercarse a Dios puede ser el impulso necesario para llevar a cabo ese acto.
Pero hay algo que me pesa decir, y que muchos aún no están listos para escuchar: No ores (todavía). No menciones a Dios. No leas la Biblia. Si un cristiano te habla sobre querer morir… guarda silencio. Escucha. Acompaña.
💔 ¿Te suena duro? Lo es. Pero es necesario.
Como psicóloga y cristiana, he acompañado a personas con profundas heridas emocionales… y he visto cómo, en los momentos más oscuros, mencionar a Dios puede empujar, sin querer, a dar el paso final. Sí, leíste bien. Ese impulso que creemos sanador, puede ser malinterpretado como permiso. Una persona cristiana protestante con ideación suicida puede pensar:
“Estaré mejor con Dios”… “Esto me acercará al cielo”… “Ya no sufriré más”.
Y si en ese momento alguien le dice: “Ora”, “Confía en el Señor”, “Dios te dará paz”…
Ese puede ser el empujón que faltaba.
📊 La dura realidad en cifras
Según el Instituto Nacional de Salud (INS, 2024), en Colombia se registraron en 2022:
3.118 muertes por suicidio
El 79,4% fueron hombres
Aunque las mujeres lo intentan más, los hombres “logran” consumarlo con mayor frecuencia.
En Latinoamérica, 10 de cada 100.000 habitantes se quitan la vida. De esos, 8 son hombres, 2 son mujeres.
🙏 Entonces… ¿oramos o no?
Orar sí. Pero no antes de intervenir y tener la certeza de estar al control de la situación.
La fe no se cancela. Se administra con sabiduría. Como cuando alguien enfrenta una enfermedad física: usamos todos los recursos médicos disponibles y luego oramos en intimidad.
Haz lo mismo con la salud mental.
✅ ¿Qué sí puedes hacer?
Aquí tienes acciones urgentes y amorosas que pueden salvar una vida:
1.Escucha activa sin corregir. “Estoy aquí contigo. No tienes que decir nada. Solo quiero que sepas que no estás solo/a.”
2.Valida su dolor. “No quieres morir… solo quieres que pare el dolor. Y eso tiene solución. No estás roto/a.”
3.Sostén emocional, no religiosidad “¿Quieres llorar conmigo? No tienes que estar bien ahora.”
4.Actúa con urgencia. Llévalo a urgencias o llama en Colombia al 123 (línea de atención inmediata).
🌱 Dios puede obrar milagros. No tengo dudas.
Pero también nos dio ciencia, empatía y responsabilidad.
Antes de orar en voz alta… actúa en silencio, con presencia y a la expectativa.
💬 ¿Y tú, lo habías pensado así?
Me encantaría leerte. ¿Te ha pasado? ¿Has sentido ese impulso de “aconsejar desde la fe” sin saber si es lo mejor?
Comparte esta publicación con líderes, pastores, psicólogos, amigos y familiares.
Este mes no solo es de prevención… es de transformación.
📌Recuerda:
⚠️ Una sola conversación puede salvar una vida.
🙌 La ayuda existe. Sanar es posible.
❤️ Tú puedes ser el comienzo del cambio.

